viernes, 4 de noviembre de 2016

Bocaditos de limón

Buenas!!

Pues como lo prometido es deuda, aquí os traigo esta exquisita receta que los que la han probado les ha encantado y no han podido parar de comerla hasta que no se terminan jejeje.

Os cuento un poco como surgió la idea.

Hace tiempo que sigo un blog de repostería en el que su creadora Isabel es un sol y tiene unas recetas fabulosas que siempre salen riquísimas, (ya ha dejado de escribir en él, pero sus post siguen allí) también la sigo por instagram, en el que sube fotos de sus fabulosos
dulces de su pastelería Aliter Dulcia, (algún día debo subir a Gijón a probar algo) entre ellos sus famosos "limoncitos". Las fotos de estos pastelitos me enamoran cada vez que los veo, a lo que me decidí a crear mi propia versión de como creo que serán, y como nunca he probado los reales no se si serán parecidos o si no se parecerán en nada, pero yo estoy muy satisfecha con mi resultado.

La primera vez que los hice en público fue para una reunión del cole en la que nos despedíamos de la seño de mi niño, Ana como te echamos de menos!!! Luis muchísimo y yo también!! pues volaron en un plin, verdad Veronica??? jejejee

Y como muchas me pedían que les diera la receta, aquí os la mando, para que la hagáis vosotras, es muy, muy fácil, y si la hacéis como os digo no os debe fallar.


Ingredientes (para unos 14 bizcochitos)
  • 130 gr azúcar 
  • 100 gr mantequilla
  • 130 gr de harina
  • 100 ml de buttercream (o 100 ml de leche con una cucharada de zumo de limón)
  • La ralladura de 2 limones
  • 4 cucharadas de zumo de limón
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita y media de levadura Royal.
Para el glaseado:
  • 100 gr de azúcar glacé
  • 1 cucharada y media de zumo de limón
Elaboración:

Para hacer estos bocaditos vamos a usar bandejas de hornear cupcakes pero sin la cápsula de cupcakes, es decir, lo hornearemos directamente en el molde que previamente habremos engrasado con spray desmoldante , luego debemos encender el horno entre 170º y 180º.

Si no tenemos buttermilk y la vamos a crear nosotros, pues es lo primero que debemos hacer, ponemos 100ml de leche en un cuenco y le añadimos una cucharada de zumo de limón o en su defecto vinagre de damos unas vueltas con una cucharilla y lo dejamos reposar unos 10 minutos, al pasar ese tiempo debe ser como leche cortada y eso es lo que necesitamos.

Tamizamos la harina con la levadura y la reservamos.

Mezclamos con la pala de nuestra amasadora (o varillas a muy, muy baja velocidad) la mantequilla que debe estar a temperatura ambiente, con el azúcar hasta que quede una masa blanquecina y el azúcar se haya integrado completamente.
A continuación añadimos los huevos uno a uno, no poner el siguiente hasta que el anterior se haya mezclado completamente, luego añadir la ralladura de los limones y las 4 cucharadas de zumo de limón, al mezclar bien parecerá que tiene pequeños grumitos y que se ha cortado, no os preocupéis!! es así, luego al añadir las demás cosas se recupera.

Ahora y de forma alternativa agregar la harina que teníamos tamizada con la levadura y el buttermilk, comenzando y terminando por la harina, y mezclar todo bien.

Cuando esté todo integrado rellenamos los huecos del molde, yo uso una cuchara de servir helados, pero con una cuchara de sopa también vale jeje, no llenar hasta el borde!!!!! solo con 3/4 del hueco.

Hornear unos 20-25 minutos (depende de cada horno, siempre lo digo) hasta que el filo esté un pelin dorado, se separe del molde y si lo pinchas con un palillo éste sale limpio.

Transcurrido el tiempo dejar enfriar dentro del molde pero sobre una rejilla unos 10 minutos y luego desmoldar.

Mientras que se enfrían preparamos el glaseado, a veces nos los comemos sin el glaseado, porque hay gente que como los bizcochitos ya saben mucho a limón, al poner el glaseado dicen que saben demasiado a limón, es cuestión de gustos, a mi me encanta con el glaseado ejjejeej. 

Ponemos en un cuenco el azúcar glacé y mezclamos con una cucharada de zumo de limón hasta que se disuelva completamente, si ves que está muy líquido añade media cucharada más de zumo o si crees que sabrá demasiado a limón puedes añadir agua, así debes ir mezclando hasta que la consistencia del glaseado sea como te guste, luego poner los bocaditos sobre una rejilla, con un recipiente debajo, o papel de alumnio (más que nada es para evitar manchar la superficie, y verter el glaseado sobre cada bizcochito.

Para servirlos, yo suelo coger cápsulas de cupcakes blancas y darles la vuelta, así quedan como muy abiertas y me gustan como quedan, pero puedes dejarlos tal cual en un plato bonito, o en cápsulas sin voltear.

Y a disfrutar de este delicioso bizcochito, que no podrás comer sólo uno.











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